Noticias

El día de ayer, el Nuevo León del Bronco Rodríguez Calderón entró en terrenos desconocidos y de pronóstico reservado. El Gobernador del Estado lanzó una encuesta en la red social a las 11:00 horas para preguntarle a la "raza" acerca del tema que tiene a su Administración enfrentada con el Congreso local. "Raza, buenos días, hoy necesito que me ayuden, esto es muy importante para todos los ciudadanos y para nuestro Estado", indica el mensaje. El Gobernador toma a los ciudadanos comunes, "la raza", cómo jurado en su diferencia con el Congreso del Estado. El Ejecutivo y el la Raza versus el Congreso, el cual a su vez es una emanación del pueblo (¿será el pueblo una versión partidista de la Raza?). ¿Por qué Jaime Rodríguez escoge tener a "la raza" de árbitro, si "la raza" es el mismo pueblo que escogió mediante votación legal a un Congreso que propone de forma soberana alternativas que favorecerán el pueblo de otra manera que la que propone el Bronco? ¡Estamos frente a un dilema digno de las grandes tragedias griegas! Esto le hubiera fascinado a Shakespeare, a Cervantes y a Víctor Hugo. ¿Quién es el pueblo? ¿La Raza? ¿O los electores que conformaron el Congreso, representante del poder legislativo, que hoy en día se oponen al Gobernador, titular del poder ejecutivo? Suponiendo que "la Raza", en forma espontánea, o en la forma artificial que permite Facebook, le dé la razón al Bronco, ¿quedará sin efecto la decisión del Congreso? En otras palabras, quedará Facebook como un tercer poder entre el legislativo y el ejecutivo? ¿No estamos pisando terrenos del absurdo? ¡Le hubiera gustado esta problemática a Kafka! Nuevo León se está transformando en la tierra experimental de la política virtual, en la cual los "likes" de Facebook, por más que puedan ser comprados, resultarán más poderosos que un Congreso legalmente electo. No faltan las amenazas y los chantajes: "Los diputados tomaron la decisión de reducir el presupuesto al Estado, eso nos va a imposibilitar para hacer cosas como reconstruir las carreteras, apoyar a los estudiantes que necesitan transporte gratuito para que puedan ir a la escuela, tampoco nos alcanzaría para dar mantenimiento a las escuelas más amoladas y tampoco podríamos apoyar con más recursos a las familias que más nos necesitan". Pero estas amenazas y chantajes no hacen sino exacerbar a "la Raza" e incrementar el flujo de "likes", reales o comprados. ¿Así vamos a vivir seis años? Ya pueden comprar por adelantado la serie "La Raza versus el Pueblo", según el modelo del Libro Vaquero, lectura favorita de "la Raza", en cómodos abonos semanales. Seriamente, ¿no deberíamos prohibir Facebook en Nuevo León? ¿O mejor prohibimos el Libro Vaquero? ¿O cancelar el Congreso? ¿Quién decide? Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Ahora, resulta que con la complicidad de Ugo Ruíz, Mauricio Fernández Garza adelantó su toma de posesión al día 30 de octubre mediante una sesión extraordinaria de cabildo en la cual se aprobó, para ser sometido a consulta pública, un documento elaborado por el entonces alcalde electo, sin siquiera que el cabildo moribundo lo leyera y menos lo discutiera. Faltaba más. Dicha consulta apareció en el Periódico Oficial del Estado de Nuevo León el jueves 5 de noviembre. El Periódico aún no aparece disponible en internet. El día viernes 6 tampoco la iniciativa aparecía disponible en el portal de internet del municipio. La consulta se hizo disponible al público el día viernes 6 de noviembre en el periódico el Porvenir, cuya distribución es bastante escasa y los ejemplares tan raros como estampillas postales del siglo XIX. Consta en la convocatoria pública a la consulta difundida en el Porvenir que "La recepción de la documentación correspondiente se realizará dentro de los 7 (siete) días naturales contados a partir de la publicación de la referida iniciativa en el Periódico Oficial...". Mauricio está de regreso, con su estilo atropellador, arrollando antes que convenciendo, dejando entender que poco o nada le interesa la opinión de los demás. Ni siquiera la del nuevo cabildo que tendrá que agacharse y aprobarlo todo. Este documento constituye una iniciativa para la modificación del Reglamento Orgánico de la Administración Pública Municipal. En él, el nuevo alcalde plasma todos los fundamentos de su nueva administración municipal y deja una semana a la población (por lo menos a los que se van a enterar) para que opine o formule objeciones a lo que pretende imponer al municipio para los próximos tres años. ¿Será esto la democracia al estilo Mauricio? ¿Le interesa a Mauricio la democracia? ¿Habrá oído hablar Mauricio de la democracia? ¿Estará avalando el PAN y los patrocinadores de Mauricio estos procedimientos autoritarios? ¿Se merece este desprecio el "mejor municipio de América Latina"? 80% de aprobación tiene Mauricio antes de ejercer su tercer mandato. ¿Así serán de despistados los sampetrinos? ¿Por esto será el mejor municipio de América Latina? Ahí, modifica las atribuciones del Presidente Municipal, propone la creación de la función de un Secretario General (que por otro lado denomina ¡coalcalde!), minimiza o desparece el recién aprobado reglamento de participación ciudadana, pasa Educación de Desarrollo Cultural a Desarrollo Social, crea una Secretaría de Ordenamiento y Desarrollo Urbano, desaparece el IMPLAN, fortalece la Unidad de Planeación y Control para pasarla bajo la autoridad directa del Presidente Municipal, y otras tantas barbaridades ¡para centralizar su poder y dejar en manos de otro la tarea de bacheo y de recolección de basura! ¡Más no el control presupuestal! ¿Aplicará la revocación de mandato para los Presidentes Municipales? Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Aunque Mauricio Fernández prometió crear un puesto equivalente al de City Manager, no puede existir en México por cuestiones legales.
Mirna Ramos y Adriana Dávila

 

Aunque el Alcalde electo Mauricio Fernández prometió crear en San Pedro un puesto equivalente al de City Manager, esta figura no puede existir en México por cuestiones legales, advirtió ayer Octavio Chávez, director latinoamericano de la Asociación Internacional de City Managers.

 

Lo más que puede haber es un Administrador municipal que, entre otras diferencias, es un profesional que depende del Ejecutivo para manejar la operación gubernamental, a diferencia del City Manager, que sirve a un Concejo, explicó Chávez.

 

"La figura de City Manager es una forma de Gobierno que en México no es posible como tal por limitaciones constitucionales", agregó.

 

"El City Manager implica una forma de Gobierno, lo cual en México no se puede porque, lo dicen los abogados, que el concepto de Ayuntamiento implica que el Alcalde es el Ejecutivo.

 

"Lo que sí queda claro es que un City Manager no existe, y decir que tienen un City Manager es mentir", recalcó. "Lo que puede ser, lo que más se le acerca, lo que ya ha sucedido en México, es el Administrador municipal", insistió.

 

En vista de que no se encontró a una persona sin perfil político para el puesto, que será ocupado por el panista Marco Heriberto Orozco, Chávez expresó preocupación por el resultado que obtenga la Administración de Fernández, que inicia mañana.

 

"Un principio fundamental", dijo Chávez, "es que quien ostenta el cargo no debe tener antecedentes partidistas y mucho menos tener cargos partidistas".

 

Originalmente Fernández propuso nombrar a una persona con experiencia empresarial, pero optó por Orozco, que ha sido funcionario en municipios panistas y que iba a convertirse en Secretario General del PAN cuando el sampetrino lo anunció en agosto.

Margarita Arrellanes pertenece a esta clase política que, sin fe ni ley, usó el PAN para fines personales. Como muchos otros que nunca leyeron las enseñanzas de los fundadores del partido. Después de ganarse a los jerarcas del partido, se convirtió en candidata a la alcaldía de Monterrey y ganó sin problema a pesar de las herencias malditas de Maderito y de Fernando Larrazabal que no dejaba buenos recuerdos, con todo y su hermano y los quesos que vendía en los casinos. Margarita Arrellanes nunca tuvo la intención de preocuparse por la ciudad de Monterrey. Por esto, la encargó a Dios, para ella poder dedicarse a lo que realmente era su objetivo, la gubernatura de Nuevo León. Ella no entiende la política como servicio público sino como servicio personal. Actuando sin fe ni ley, no le costó trabajo firmar todos los compromisos de "Alcalde, ¿cómo vamos?", incluyendo lo de "Ni un casino más". Ya perdida la esperanza largamente soñada de la candidatura de su partido para la gubernatura, está dedicando las últimas semanas de su mandato a sembrar rencores, venganzas y ganancias personales. La maniobra para permitir la reapertura de casinos, justo antes de irse, traiciona groseramente su promesa de alcaldesa electa, promesa hecha frente a más de 45 organizaciones de la sociedad civil. La maniobra encaja sospechosamente con la entrada de un nuevo alcalde cuyos intereses familiares entran en conflicto con la existencia misma de muchos de los casinos del área metropolitana. El futuro político de Margarita Arrellanes es bastante oscuro. Para bien de la sociedad, esperamos que se acerque a esta parte tan oscura que se confunde con la nada. Ya no queremos políticos o quienes pretendan ser políticos, capaces de traicionar en forma tan artera. El mensaje es válido para todos aquellos que creen que prometiendo sin intenciones de cumplir, pueden hacer carrera política exitosa. Una sociedad civil cada día más exigente estará siempre presente para recordárselo.

CIUDAD DE MÉXICO, 8 de septiembre.- El ex presidente del otrora IFE, Leonardo Valdés Zurita, planteó realizar una segunda vuelta electoral o sistema de "balotage" en los comicios federales de 2018, para garantizar que el candidato que gane la contienda lo haga con mayoría absoluta.

 

Al participar en el Foro "¿Un nuevo sistema de partidos?", en el marco del ciclo: "Los estados en 2015. Resultados y alcances de la nueva reforma político-electoral 2014", dijo que en México es tiempo de pasar de las reformas electorales a la reforma política.

 

Creo que hay que ir al sistema de mayoría absoluta o de segunda vuelta", expresó el ex consejero presidente del entonces Instituto Federal Electoral (IFE), quien consideró que toca a la academia y las instituciones electorales llamar la atención en ese sentido.

 

Reconoció que, si bien las élites políticas no han querido impulsar ese sistema, toca a la academia y las instituciones electorales llamar la atención en ese sentido.

 

Precisar que el ganador de la contienda presidencial no lo haga con sólo 25 por ciento de la votación, pues además de restarle legitimidad a su gobierno podría llevar al país a la inestabilidad.

 

Me temo que si no hacemos nada en 2018, un candidato con algo así como 25 por ciento de los votos puede ganar la elección presidencial".

 

Eso quiere decir gobernar sin el apoyo de 75 por ciento de los ciudadanos que votaron y eso me parece, puede llevarnos a una crisis de legitimidad y a una situación, incluso, de ingobernabilidad", sostuvo.

 

Al explicar su propuesta, el investigador asociado del Colegio de México (Colmex) precisó que si ninguno de los candidatos presidenciales obtiene más del 50 por ciento de los votos, los dos "más votados deben ir a una segunda vuelta".

 

Ello, dijo, les permitiría ganar con la mayoría absoluta de votos y en consecuencia, tener legitimidad para gobernar y controlar una situación de posible crisis de gobernabilidad.

 

Valdés Zurita reconoció que no se trata de una propuesta nueva, sin embargo, señaló que las élites políticas no la han querido adoptar siendo que en la mayor parte de América Latina se usa este sistema de "ballotage".

 

Mencionó el caso de Guatemala, donde ningún candidato obtuvo la mayoría absoluta en la elección presidencial y tendrán que irse a una segunda vuelta electoral.

 

En su opinión, México no ha impulsado este sistema debido a la falta de incentivos para el partido que queda en tercer lugar, dado que le correspondería orientar a su electorado hacia uno y otro de los dos candidatos que contenderán en una segunda vuelta.

 

Además de pensar en una reforma electoral, que siempre será perfectible, se debería impulsar una reforma al régimen político para darle una "pizca, un aderezo de parlamentarismo" al país.

 

Lo anterior obligaría a que entre la primera y segunda vueltas candidatos y partidos negocien con el resto de las fuerzas políticas un programa de gobierno, así como la integración del gabinete.

 

Valdés Zurita expresó que la fragmentación electoral en el país no se va a detener dado que se trata de un asunto de ciudadanos, porque van a seguir votando por el partido que más les convenza, lo cual otorga una mayor pluralidad al país y por ende, arreglos institucionales.