Contrapunto Mexicano (221)
José Vargas Gireud
Educación en Humanidades

Hay momentos de desaliento en los que nuestra incipiente democracia parece retroceder, como que se resigna a volver a “ser dirigida”, como ocurrió en 2012: Pero se está viendo que sólo fueron “coscorrones” que el pueblo le atizó al PAN, como castigo por haber dejado pasar 12 años sin haber desmantelado los grandes sindicatos “nacionales”, que le han permitido al PRI falsear la democracia por tanto tiempo, aunque los gobiernos de Fox y de Calderón hayan sido aceptables en muchos otros aspectos. 

Hoy, en las recientes elecciones, el pueblo, el sabio pueblo mexicano, devolvió los “coscorrones” al PRI, para que entienda que, una cosa en castigar al PAN por estarse “haciendo al pulque” en la corrupción impune, y otra muy diferente permitir que el PRI vuelva a su funcionamiento “normal”. 

Eso nos lleva a felicitarnos que sigue funcionando uno de los tres avances democráticos que hemos logrado: Las elecciones siguen estando en manos de los ciudadanos en lo que a organización y funcionamiento se refiere, aunque es cierto que esa “fortaleza ciudadana” está amenazada por la dificultad de impedir la propaganda indebida y por su contaminación de “partidismo” en sus niveles superiores, todo lo cual hay que combatir hasta erradicarlo. 

Los otros dos avances logrados son: Una relativa libertad de expresión, de prensa y de manifestación; Y un cierto equilibrio de Poderes, tanto en el aspecto de funciones ejecutiva, legislativa y judicial, como de niveles federal, estatal y municipal. Este último logro es posible que ahora se fortalezca, si es que el PAN y el PRD abandonan sus contubernios con el PRI y vuelven a respetar sus respectivos principios políticos.

Todas estas son soluciones a corto plazo, pero ¿Qué hay del largo plazo? Pues hay que convencer al pueblo de la urgente necesidad de una buena educación para todos y en todos los niveles, sobre todo en las humanidades, cuyas piedras angulares son la filosofía y la historia y evolución humanas. Estas disciplinas son esenciales para poder entender la problemática mundial globalizada y, por tanto, poder tomar las medidas adecuadas para sortear los obstáculos con éxito. Claro que ello implica exigirles a los políticos que sean eminentemente cultos y bien intencionados, para que puedan conducir el barco nacional con la mano experta del capitán y del piloto. 

Esa sería la manera de lograr que nuestros gobernantes dejen de hablar como monigotes, ya que nuestro Presidente Peña Nieto y su asesor y mano derecha Osorio Chong, parecen creer firmemente que “gobernar” es ir ofreciendo al pueblo “caramelos y chocolates” de obras y mejoras concretas, callando, claro está, cómo es que se otorgaron y supervisaron. 

¿Qué podría negociar nuestro Presidente Peña Nieto con un gobierno americano encabezado por Donald Trump? Quizás lo único que se lograría sería convencer a Trump de nuestra “inferioridad” por dejarnos gobernar por monigotes. Y ¿Con un gobierno encabezado por Hillary Clinton? Quizás fuera más compasiva y le pondría una tarea fácil, como la de legalizar los “homomonios”. 

Resumiendo: Es urgente que el sabio y valiente pueblo mexicano mejore radicalmente la calidad de su educación, sobre todo en el área de las humanidades, para que quienes quieran ser sus líderes políticos, sean unos verdaderos y bien intencionados expertos en esas disciplinas.