La opinión de 

Daniel Butruille

A la hora que escribo esta líneas, es muy temprano para anticipar resultados de la jornada electoral; sin embargo, resulta claro que el PRD desapareció como partido político y que su única salvación electoral es la alianza con el PAN. ¿Qué significa esto en el aspecto ideológico para estos dos partidos? No queda claro que la mezcla de la derecha (supuesta) y de la izquierda (imaginaria, la de Cuauhtémoc Cárdenas) tenga sentido para gobernar. Solamente tiene sentido para derrotar al PRI. ¿Algo puede ofrecer como plan de gobierno que no sea evitar que robe el PRI para permitirles a ellos robar? ¡Ojalá alguien conteste esta pregunta para salvar el país de la partidocracia, el peor de los males que nos espera, saber si nos robará el colorado o el azul mezclado de amarillo! Por otro lado, parece que la dispersión de votos y la aparición de Morena como fuerza nacional hará cada vez más evidente la ingobernabilidad que resultará de gobiernos minoritarios sin autoridad, sin legitimidad popular y sin capacidad real de definir lineamientos ni prioridades estatales sin recurrir al autoritarismo y a la imposición. La pluralidad política no es negativa para el sistema político, pero mientras no sea asistida de la segunda vuelta electoral, la que obliga a encontrar los consensos para gobernar en beneficio de la mayoría, será más causa de parálisis política que de generación de soluciones para el bienestar del país. Ojalá se siga buscando la reforma política exigida para quienes creemos al mismo tiempo en el pluralismo político y en la capacidad democrática de conciliar los intereses de las corrientes ideológicas. (Si es que todavía existen realmente las corrientes ideológicas y no solamente las corrientes de asaltantes de presupuestos).