DANIEL BUTRUILLE

Anuncios clasificados. Se busca gobernador disponible para el Estado de Nuevo León, ya que el actual se contrató de jefe de policía del Estado para las semanas venideras, y solamente se podrá localizar en el C5 de la carretera nacional. No cabe duda que el marketing permite ganar elecciones para gobernador, no adquirir el oficio para gobernar. Ni disimular la falta de oficio. No es lo mismo alcalde de García que Gobernador de Nuevo León. No es lo mismo enfrentar emboscadas reales o imaginarias que asegurar paz y tranquilidad en el Estado. Es interesante constatar que la desesperación ciudadana para escapar de la partidocracia y de la corrupción ha llevado al Estado a caer en la ineptitud, la improvisación permanente, las ocurrencias y la falta de oficio. Preocupante el silencio de los que forman parte del gobierno y no abren la boca, de los que teniendo oportunidad directa de participar prefieren callarse y no enderezar un barco que se dirige derechito sobre arrecifes mortales. Nuevo León merece mejor. Nuevo León tiene una población educada (cuando no tocan dos clásicos futboleros en la misma semana), tiene multitud de empresarios que no están sometidos todos al dominio de los 10 ni del Consejo Nuevo León, tiene amas de casa responsables y capaces de actuar sin estímulos asistencialistas, Nuevo León tiene una juventud audaz y emprendedora, con juicio propio adquirido en tantas universidades que cubren el Estado, y sin embargo, Nuevo León no logra despertar para darse cuenta que no tiene gobernador. El precio que hubo que pagar para sonar la alarma nacional contra la partidocracia y la corrupción generalizada, lo está pagando Nuevo León a través de un gobierno ocurrente y que no encuentra todavía su camino, a un año de haber resultado electo en forma arrolladora. Esto debe servir de lección para quienes pretenden corregir el rumbo fatal del país. La indignación es un catalizador, no es una solución. La solución debe ser propositiva, debe enfocarse a los verdaderos problemas como lo son la pobreza, la informalidad económica, la impunidad, la corrupción y la ausencia de justicia. En todos estos rubros, la sociedad tiene soluciones que aportar. Para esto, no sólo debe participar, primero y antes que todo, debe activarse. Activación ciudadana es el primer paso indispensable para obligar al gobernador a regresar a Palacio de Gobierno y a dejar de jugar a los justicieros improvisados. La activación ciudadana es decisión de todos y cada uno de nosotros.